Hasta la próxima


Devocion Matutina Para Damas - Miercoles 27 de Noviembre 2019 | Narrada por Sirley Delgadillo

3 vistas
Roberto Rosado
6
Publicado en 27 Nov 2019 / En Matutinas / Matutina Damas

SÉFORA

LA LEPRA DE LA CRÍTICA

Y la nube se apartó del tabernáculo, y he aquí que María estaba leprosa como la nieve; y miró Aarón a María, y he aquí que estaba leprosa. Números 12:10.

El registro sagrado no menciona que Séfora, como esposa del gran líder de Israel, haya intentado calmar la reacción de sus cuñados ni de corregir su forma de pensar. Séfora guardó silencio ante Jehová y permitió que Dios fuera su abogado defensor.

Así la honró Dios, y peleó su batalla. Llamó a rendirle cuentas tanto a Aarón como a María. Los reprendió personal y duramente por su espíritu de crítica. Pero había una lección que aprender. Como resultado de dejarse guiar por el demonio de la crítica, vino sobre María la lepra de la crítica. Aun así, el manso Moisés intercedió por su hermana para que no muriera.

¡Qué nobleza la de este hombre de Dios! Sus cuarenta años pastoreando ovejas en Madián habían moldeado su carácter. Moisés ya no procuraba arreglar las cosas por la fuerza. Ahora había hecho de Dios su infalible Consejero. No era el impulsivo guerrero entrenado en la corte de Faraón; era ahora un valeroso siervo de Dios con un temperamento manso y humilde, y con una amplia perspectiva de la misericordia de Dios.

María, espantada, tuvo que ser echada del campamento y permanecer fuera de él durante siete días. Así habrá Dios de cortar de su pueblo a quien no haya sometido su lengua a Cristo. Quienes se dejan dominar por el demonio de la crítica se convierten en leprosos espirituales, muertos en vida, censurados por Dios y el hazmerreír de Satanás. “Para el cristiano, todo acto de censura, toda palabra de crítica o condenación, son dolorosos” —CPI, 315.

“No critiquéis a aquellos que llevan la carga de la responsabilidad. No permitáis que vuestras conversaciones en la familia sean envenenadas por la crítica de los obreros del Señor. Los padres que se permiten este espíritu de crítica, no ponen delante de sus hijos lo que los pueda hacer sabios para salud. Sus palabras tienden a perturbar la fe y la confianza, no solo de los hijos, sino también de las personas de mayor edad” —CPI, 318.

Una mirada introspectiva a nuestra vida revelará la aterradora verdad: necesitamos más que nunca suplicar que Dios quite de nosotros la inclinación a murmurar y que tome control de nuestras palabras. —RL

==================
Narrado por: Sirley Delgadillo
Lecturas Devocionales para Damas 2019
Hijas del Rey
Por: Diane de Aguirre

Mostrar más
0 Comentarios sort Ordenar por

Comentarios de Facebook

Hasta la próxima