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54 vistas · 2 años hace

«Cuando los justos triunfan, el pueblo se alegra; cuando gobierna el impío, el pueblo gime» (Proverbios 29: 2).

Roberto Rosado
164 vistas · 3 años hace

UN NUEVO LOOK

«Y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad»

(Efesios 4:24). La voz original griega de la palabra «vestíos» es endúo, término que indica ‘meterse en un atavío’ y se ha traducido por ‘ponerse ropa’ o ‘vestirse’. La ropa comunica un sentimiento en el que la lleva: las prendas de trabajo o deporte predisponen a la acción y el atavío elegante invita a un movimiento despacioso y exquisito. Esto afecta no solo a quienes portan el tejido, sino también a los que lo ven desde el exterior. En efecto, la ropa conduce a prejuicios. Por ejemplo, hay estudios que muestran que es más probable sufrir de discriminación por el modo de vestir que por la raza u origen étnico.

En ocasiones la leyenda ha tomado este concepto para añadir propiedades mágicas a la ropa. El escritor ruso León Tolstói (1828–1910) relata el cuento de un zar que enfermó gravemente. Los mejores médicos le aplicaron los remedios más avanzados, pero su salud no mejoró. Desesperado, ofreció la mitad de sus posesiones a quien fuera capaz de curarlo. Muchos acudieron con procedimientos que no convencieron al soberano. Pero un trovador le infundió esperanza: «Señor, la única medicina para vuestros males es vestir la camisa del hombre más feliz que se encuentre».

Los soldados del zar buscaron por todos los confines, pero ante tanta carencia, dolor y sufrimiento, les resultó difícil identificar a alguien que fuera feliz. Aun quienes tenían de todo se quejaban por algo. Finalmente encontraron a un hombre humilde que vivía en una choza. No tenía mucho, pero contaba con muy buena salud y gozaba del cariño de familiares y amigos. Concluyeron que era el hombre más feliz.

-Traed prestamente la camisa de ese hombre —fue la orden del palacio—. No importa lo que pida por ella.

Pero los emisarios regresaron con las manos vacías.

-¿Dónde está la camisa? -increparon los oficiales.

Apenados, respondieron:

-Aquel hombre no tenía camisa.

El apóstol Pablo usa esta figura de la ropa nueva para describir al hombre nuevo quien, después del nuevo nacimiento, goza de una condición diferente a la anterior. Según Efesios 4, la nueva condición transforma el carácter, desecha la mentira, el enojo y el robo, promueve el trabajo y el altruismo, aparte de favorecer la manera de hablar, que proporciona gracia y edifica a los oyentes. Además, el nuevo hombre no tiene amargura, ira, gritería, maledicencia, ni ninguna clase de malicia.

Prueba hoy a ponerte ropa nueva, ese atuendo espiritual que se traduce en frutos del carácter. Dios te lo ofrece gratuitamente.


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Narrado Por: Merari Medina
Lecturas Devocionales para Adultos 2020
Un corazón alegre
Por: Julián Melgosa y Laura Fidanza

Roberto Rosado
103 vistas · 3 años hace

JACQUES CARTIER

Los que aman tus enseñanzas tienen mucha paz y no tropiezan. Salmo 119:165.

Jacques Cartier, con sus tres barcos, navegaba río arriba por el San Lorenzo. Al hacerse más angosto el río, el francés ancló dos de sus barcos. A los hombres que quedaron allí les dio la orden de construir un fuerte. Cartier, mientras tanto, continuó río arriba hasta verse obligado a anclar el tercer barco. De allí continuó en una chalupa hacia una Isla bastante grande situada en medio del río.

Había más de un millar de indios en la Isla esperándolo para darle la bienvenida. Guiaron a los exploradores a su villa, donde el jefe les regaló maíz y carne de venado para comer. A cambio, Cartier les dio porotos, bolitas perforadas de vidrio de diferentes colores para hacer collares, y cortes de tela.

Fue muy benéfico para los exploradores trabar amistad con los indios, puesto que ese Invierno muchos de los hombres de Cartier enfermaron de escorbuto. La boca y las encías les dolían mucho. Se les aflojaron los dientes y el dolor en las articulaciones era Insoportable. No sanaban con facilidad las heridas. La muerte acechaba muy de cerca.

-Nosotros hacer medicina para grande enfermedad -dijeron los Indios al visitar el fuerte- Seguirnos ustedes.

Cartier siguió a los Indios y se Internaron en el bosque donde llenaron una canasta de hojas de abeto. De regreso en el fuerte, los indios prepararon una olla grande de té de abeto.

-Beberlo -ordenaron los indios-. Buena medicina.

Los exploradores obedecieron y, en poco tiempo, recuperaron la salud. Los que aún no habían enfermado también bebieron el té de abeto y de esa manera evitaron la enfermedad. Cartier y sus hombres no lo supieron, pero el escorbuto se genera por falta de vitamina C en la alimentación. Durante las largas expediciones, los hombres se alimentaban con carne seca salada y bollos secos. Era muy raro que consumieran frutas o vegetales frescos. El té de hojas de abeto les proporcionó la vitamina C que les faltaba.

Conozco a varias personas que sufren de escorbuto espiritual. Son débiles y apáticas en su vida cristiana. Se ofenden con facilidad. Su orgullo herido tarda mucho en sanar.

Las personas que sufren de escorbuto espiritual urgentemente necesitan fuertes dosis de té bíblico. La Biblia contiene un elemento muy especial que nos ayuda a enfrentar mejor la vida cotidiana.

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Narrado por: Daniel Ramos
Lecturas Devocionales para Jóvenes 2020
Persigue tus sueños
Por: Dorothy E. Watts

Roberto Rosado
161 vistas · 3 años hace

UNA VIDA DE ORACIÓN

«Tú oyes la oración; a ti vendrá toda carne» (Sal. 65:2, RV95).

«Señor», clamó Razy, una niña de tan solo siete años, «me gusta mi país, me gusta mi escuelita, y me gusta la tranquilidad que tenemos aquí.

No me quiero ir a vivir a ese lugar peligroso del que hablan mis padres. Si tú puedes y quieres, líbranos de ese traslado. Te doy las gracias ya, porque sé que vas a responder mi oración». Así fue; a su debido tiempo, Razy recibió lo que había pedido. El Padre escuchó la sincera oración de la pequeña y decidió intervenir a su favor. ¡No hay oración sincera que nuestro Padre celestial pase por alto!

Qué bendición y qué increíble gozo aprender a estar en la presencia del Señor en oración. No hay problema tan grande que no tenga solución, si decides llevarlo a los pies de Jesús. ¿Qué necesitas en este día que el poder de la oración pueda hacer por ti?

¿Te urge que Dios te haga justicia porque estás siendo injustamente tratada y no sabes cómo resolver esa situación? «Dios oirá en los cielos, en el lugar de su morada, tu oración y tu súplica, y te hará justicia» (1 Rey. 8:49, RV95). ¿Necesitas salud porque un dolor o una enfermedad te aquejan? «El Señor, Dios de tu antepasado David, dice: “Yo he escuchado tu oración y he visto tus lágrimas. Voy a sanarte”» (2 Rey. 20:5). ¿Te sientes desvalida, como si a nadie le importaras? Las Escrituras te aseguran: «Habrá considerado la oración de los desvalidos, y no habrá desechado el ruego de ellos» (Sal, 102:17, RV95). ¿Te sientes desfallecer, como si ya no te quedaran fuerzas para seguir adelante o, tal vez, ni siquiera para orar? Mira lo que dice el profeta Jonás: «Al sentir que la vida se me iba, me acordé de ti, Señor; mi oración llegó a ti en tu santo templo» (Jon. 2:7).

Orar. Esa es la clave para todas las situaciones de la vida: para sobrellevarlas, para hallar la respuesta divina y no la humana, para recibir las fuerzas que solo Dios puede darte, para salir de casa todas las mañanas confiando en el poder divino.

Si estás afligida, ora (ver Sant.5:13). Si necesitas «que Dios te dé sabiduría y entendimiento», ora (Fil. 1:9). Si necesitas el perdón de Dios en esta mañana, confiésale sin reservas tu pecado y tu maldad, y el Señor te perdonará (ver Sal. 32: 5). Vive una vida de oración. Este es el hábito más decisivo que puedes adquirir en la vida; dale la importancia que merece.

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Narrado por: Sirley Delgadillo
Lecturas Devocionales para Damas 2020
Un día a la vez
Por: Patricia Muñoz Bertozzi

Roberto Rosado
143 vistas · 3 años hace

LA PAREJA PERFECTA

«Entonces Dios el Señor formó al hombre de la tierra misma, y sopló en su nariz y le dio vida. Así el hombre se convirtió en un ser viviente». Génesis 2:7

-Dios creó nuestro hermoso mundo con un fin, que se vio manifestado al sexto día cuando creó al hombre. Se tomó el tiempo de formarlo y darle su soplo de vida. Así fue como Adán llegó a convertirse en un ser viviente.

—¿Qué pensaría Adán cuando se vio en ese bello mundo rodeado de tantos animales? -preguntó Mateo.

-Dios le pidió que pusiera nombre a cada animal —continuó el padre—, fue entonces cuando se dio cuenta de que todos los animales tenían un compañero, ¡pero él estaba solo! Así que Dios decidió dormirlo para formar a una mujer de una de sus costillas. Cuando Adán despertó, vio a su lado a la bellísima Eva. Los dos formaron la primera y la única pareja perfecta que ha habido en este mundo, porque fueron creados antes de que entrara el pecado.

-La Biblia dice que Dios creó al ser humano a su imagen y semejanza —comentó Susana—. ¿No es maravilloso?

-Esa es la mejor evidencia de que fuimos hechos por Dios, no somos el resultado de la evolución, como dicen algunas personas -respondió el papá-. La Biblia dice claramente cómo fuimos creados.

-Eso es lo que también me han enseñado en la escuela, que Dios creó el mundo y todo lo que hay en él —volvió a hablar Susana.

-Gracias a Dios que no procedemos del mono, como algunos creen, ni de ningún otro animal —afirmó Mateo.

-Debemos agradecerle a Dios por la forma en que nos creó -finalizó el papá.

Tu oración: Querido Dios, gracias por habernos creado a tu imagen.

¿Sabías qué?

Adán y Eva son los únicos seres humanos que nunca fueron niños.

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Narrado por: Linda Rumrrill
Lecturas Devocionales para Menores 2020
Descubre
Por:Noemí Gil Galvez

Roberto Rosado
136 vistas · 3 años hace

EL MEJOR TRATAMIENTO DE BELLEZA

«Vuestro atavío no sea el externo de peinados ostentosos, de adornos de oro o de vestidos lujosos, sino el interno, el del corazón, en el incorruptible adorno de un espíritu afable y apacible, que es de grande estima delante de Dios» (1 Pedro 3:3-4).

Un programa televisivo de viajes invitó a un grupo de cinco hombres, nativos de un pueblo primitivo de las islas del sur del Pacífico, a conocer la cultura norteamericana. Disfrutaron de paisajes naturales y entornos urbanos, probaron toda clase de comida, se desplazaron en diversos medios de transporte y participaron en todo tipo de actividad recreativa, cultural y de consumo. Entre estas, un tratamiento de belleza en un centro especializado. El presentador que los conducía intentó acrecentar el interés por la apariencia juvenil y preguntó a uno de los nativos al entrar al salón:

-¿Le gustaría parecer diez años más joven?

Algo extrañado, el invitado contestó:

-No. Me gustaría llegar a viejo y vivir diez años más de lo normal.

La cultura del isleño exaltaba la longevidad, aun con arrugas en la cara. Mientras que los valores del occidental estaban centrados en la apariencia juvenil.

Para mejorar la belleza física la industria mueve cada año cantidades millonarias de dinero en productos y servicios que absorben gran parte del presupuesto personal del consumidor. La ropa y el calzado, por ejemplo, van mucho más allá de su papel funcional y se compran por su diseño, la marca comercial o la habilidad de atraer la atención de otros. Hay productos cosméticos para embellecer el cutis, el pelo, las cejas, las pestañas, las uñas, la piel... Están además las joyas que penden de diversos lugares del cuerpo a fin de dar más luz a la imagen corporal. Y aparte de los objetos que añadimos a nuestro cuerpo están los tratamientos que se aplican con el mismo objetivo. Nos referimos a masajes, arcillas, lifting, bótox, o incluso cirugía reparadora para retocar detalles corporales que resulten más agradables a la vista.

Pero el texto inspirado hace distinción entre dos tipos de adorno. Por un lado, ropa, peinados y joyas. Por el otro, un espíritu afable y apacible. El primero, puede comprarse con dinero, pero es temporal. El segundo es incorruptible y se recibe por medio del Espíritu Santo que transforma corazones y produce espíritus llenos de paz y de mansedumbre.

Ora hoy para que Dios transforme tu corazón y deseche de él cualquier mal y te conceda ese «adorno de un espíritu afable y apacible» para que seas una bendición para muchos.

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Narrado Por: Merari Medina
Lecturas Devocionales para Adultos 2020
Un corazón alegre
Por: Julián Melgosa y Laura Fidanza

Roberto Rosado
97 vistas · 3 años hace

FERNANDO DE MAGALLANES

Pues todo lo puedo hacer por medio de Cristo, quien me da las fuerzas. Filipenses 4:13.

Si hubo alguien con una buena razón para autocompadecerse, fue Fernando de Magallanes. Herido en batalla dos veces, al punto de quedar cojo de por vida a consecuencia de una rodilla destrozada, su condición era lastimera.

A pesar de ello, tuvo la determinación de seguir con sus exploraciones. No obstante, el rey Emanuel de Portugal se disgustó con el joven Magallanes, y dejó de patrocinar sus viajes de exploración.

-No importa -dijo Magallanes-, Acudiré al rey Carlos V de España. Y el rey Carlos lo equipó con cinco naves.

En alta mar, Magallanes se enfrentó a un problema tras otro. Un barco se le hundió en una tormenta. Otro regresó a España. Al rodear la punta del continente sudamericano, él y los pocos hombres que le quedaban, tuvieron que hacer frente a severas tormentas que amenazaban con destruir la flota. Por si esto fuera poco, las provisiones y el agua empezaron a agotarse.

-Mejor regresémonos -le rogaban los marineros.

-¡Ni pensarlo! -contestó Magallanes- Seguiremos aun cuando tengamos que comer el cordaje de cuero del barco.

Durante tres meses navegaron en las aguas tranquilas del Océano Pacífico sin siquiera avistar una isla. El océano parecía estar desprovisto de peces. Las reservas de agua para beber, que ya estaban amarillentas, eran distribuidas por mililitros. Para satisfacer el hambre, los tripulantes masticaban pedacitos de madera y trozos del cordaje de cuero remojado en agua salada. Atrapaban todas las ratas del barco y, después de rostizarlas, se las comían.

Al poco tiempo, la tripulación enfermó de escorbuto y muchos de los marineros murieron. Tras perder a su líder en una batalla en las islas Filipinas, el resto de los hombres continuó su travesía hasta regresar a España. Fueron los primeros en circunnavegar el globo terráqueo. Su valentía los sostuvo hasta terminar lo que habían empezado.

Cristo Jesús necesita a jóvenes y señoritas, hombres y mujeres de valor. Necesita seguidores fuertes que no se dobleguen ante la burla ni los momentos difíciles. Necesita jóvenes con la determinación de los triunfadores, muy a pesar de las circunstancias. Con la ayuda de Cristo, es posible triunfar sobre cualquier obstáculo.

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Narrado por: Daniel Ramos
Lecturas Devocionales para Jóvenes 2020
Persigue tus sueños
Por: Dorothy E. Watts

Roberto Rosado
135 vistas · 3 años hace

RECARGA TUS BATERÍAS ESPIRITUALES

«Procuren vivir tranquilos y ocupados en sus propios asuntos» (1 Tesa. 4:11).

A Hany acababan de regalarle un helicóptero de juguete con mando a distancia. ¡Qué ilusión tan grande le hacía el regalo que le había hecho su papá! Estaba con el control en las manos para hacer volar aquel aparato en las alturas cuando escuchó: «¡Listo, Hany?». «¡¡¡Listo!!!», respondió. Qué desilusión se llevó cuando el helicóptero no levantó vuelo. Por fuera se veía perfecto, pero algo en su interior no funcionaba bien. ¿Qué sería? Papá lo abrió y comprobó entonces que no tenía baterías. Eso mismo nos sucede a nosotras a menudo: por fuera, se nos ve radiantes; por dentro, nos hemos quedado sin baterías. Demasiadas preocupaciones, frustraciones y emociones acumuladas en nuestro interior que nos dejan sin baterías espirituales. Así es imposible volar.

Cuando nos encontramos inmersas en las preocupaciones familiares y económicas, las insatisfacciones con el trabajo o la iglesia y determinados recuerdos dolorosos, perdemos la alegría de ser cristianas. Nos descargamos espiritualmente. Las emociones nos persiguen como fantasmas en la oscura habitación interior de nuestros pensamientos, y se vuelve difícil practicar una religión alegre. Si te sientes así, es hora de repostar. ¿Cómo? No existe una fórmula exacta que se aplique a todas por igual. Si echamos un vistazo a algunos personajes de la Biblia podemos tomarlos como referencia para nuestro caso personal.

Por ejemplo, María, «llorando, se puso junto a los pies de Jesús y comenzó a bañarlos con lágrimas. Luego los secó con sus cabellos, los besó y derramó sobre ellos el perfume» (Luc. 7:38). Las heridas de la vida habían hecho mella en el ánimo de esta mujer, que encontró su libertad en Jesús y renovó sus energías espirituales entregándose a él. Pedro «subió a orar a la azotea de la casa» (Hech. 10:9), porque hablando con Dios a solas en oración era como recargaba las baterías para continuar con la difícil misión que el Señor le había encomendado. Nicodemo, «que era un hombre importante entre los judíos, fue de noche a visitar a Jesús» (Juan 3:1-2) para hacerle las preguntas que turbaban su paz. En las respuestas del Maestro encontró aliento.

Así como no se puede disfrutar un juguete que no tiene baterías, no podemos disfrutar la vida, las relaciones humanas ni la religión si no estamos espiritualmente cargadas. Entrégate a Jesús, ora, encuentra en la Biblia las respuestas a tus preguntas. Y no olvides hacer todo esto cada mañana. No salgas de tu casa vacía, porque eso te impedirá volar.

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Narrado por: Sirley Delgadillo
Lecturas Devocionales para Damas 2020
Un día a la vez
Por: Patricia Muñoz Bertozzi

Roberto Rosado
94 vistas · 3 años hace

TODO LO HIZO HERMOSO

«Pues él habló, y todo fue hecho, él ordenó, y todo quedó firme». Salmo 33:9

-Cuando pensamos en cómo estaba el mundo de desordenado y vacío, ni siquiera podemos imaginarnos el caos que era antes de alcanzar la perfección al término de la creación —inició el padre—.

Cuando Dios habló en cada día de aquella semana, todo comenzó a existir en perfecto estado. Por más belleza que podamos contemplar ahora, no hay nada que pueda compararse con aquel principio. La superficie era armoniosa, las colinas y las montañas revestidas de hermosa vegetación, hermosas flores, árboles frondosos e imponentes por su altura, con ríos y lagos que deleitaban la vista. El aire era limpio y saludable, nada comparado al que respiramos ahora.

—Me imagino que había lindas flores de todos los colores, formas y perfumes -comentó Susana–, a mí me encantan las flores.

-Yo me imagino a los hermosos animales viviendo juntos sin dañarse. Por ejemplo, un león comiendo al lado de un ciervo -habló Mateo.

—¿Y qué decir de los árboles cargados de sabrosos y jugosos frutos, de forma y color impresionantes! -añadió el papá.

—¡Qué hermoso ha de haber sido el mundo recién creado! Por eso la Biblia nos dice que, cuando terminó la semana de la creación, Dios vio que todo lo que había hecho era bueno, pero no solamente bueno, sino en gran medida bueno. Solamente un Dios de amor podría haber creado un mundo así de hermoso y perfecto para el ser humano.

-¡Qué bueno es Dios! -comentó Mateo.

-Así es, ¡Dios es bueno! -concluyó el padre.

Tu oración:______________________________________________________________

¿Sabías qué?

En el jardín del Edén había un rio que se dividía en cuatro.

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Narrado por: Linda Rumrrill
Lecturas Devocionales para Menores 2020
Descubre
Por:Noemí Gil Galvez

Roberto Rosado
71 vistas · 3 años hace

ABRAZOS DIARIOS

«Ellas se acercaron a Jesús y lo adoraron, abrazándole los pies» (Mat. 28:9).

Cada noche, en nuestro culto de adoración a Dios, mi familia y yo entonamos cánticos infantiles, contamos historias para que nuestros pequeños comprendan el amor del Padre Celestial, expresamos nuestros agradecimientos, peticiones y oraciones y, para terminar, nos abrazamos. Es maravilloso sentir el amor de nuestros hijos expresado en sus pequeños brazos rodeando nuestros cuerpos. Los abrazos diarios de mi familia me llenan como pocas cosas pueden hacerlo.

En los tiempos bíblicos, la gente también se abrazaba. De hecho, uno de los abrazos más emocionantes que menciona la Biblia se encuentra registrado en Génesis 46. Es un encuentro lleno de pasión entre un padre y su hijo, al que había creído muerto durante muchos años y de quien, finalmente, había sabido que vivía. Anciano ya y con gran expectativa en su corazón, Jacob salió al encuentro de José. Era un sueño hecho realidad. Imagino que el corazón del gran patriarca comenzó a latir con una fuerza inusual; que sus manos, temblorosas por su avanzada edad, estaban deseando tocar a José; que con los ojos abiertos oteaba el horizonte para estar seguro de no perderse un solo detalle del encuentro. Imagino su rostro de alegría, su mente recreándose anticipadamente en lo que estaba a punto de suceder.

«Cuando llegaron a Gosén, José ordenó que prepararan su carro para ir a recibir a su padre. Cuando se presentó delante de su padre, lo abrazo y estuvo llorando largo rato sobre su hombro» (Gén. 46:28-29). Se unieron dos seres en toda su plenitud y se expresaron, sin palabras, con el lenguaje del alma, el amor profundo que sienten un padre por su hijo y un hijo por su padre. Es increíble todo lo que puede expresarse por medio de algo tan sencillo como un abrazo. Perdérselo, sería realmente una gran pérdida.

Abrazar es una manifestación de amor, una terapia, un recurso gratuito y necesario que haríamos bien en convertir en hábito. Abrazar a nuestros familiares y amigos es un privilegio que tenemos a nuestro alcance. Esa sensación de pertenencia que confiere el abrazo nos ayuda a disminuir la tensión nerviosa y el insomnio, a aumentar la autoestima, a derrotar el temor y a retrasar el envejecimiento. Pruébalo hoy. Y mañana.

No dejes de rodear a otros con tu amor y, cuando salga el sol cada mañana, levanta los brazos al cielo y abraza a Jesús con un abrazo de fe. Haz de esto un hábito.

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Narrado por: Sirley Delgadillo
Lecturas Devocionales para Damas 2020
Un día a la vez
Por: Patricia Muñoz Bertozzi

Roberto Rosado
72 vistas · 3 años hace

DEMOS GRACIAS POR NUESTRA BIBLIA

«¡Dichosos más bien quienes escuchan lo que Dios dice, y lo obedecen!» Lucas 11:28

-¿Recuerdan dónde nos quedamos ayer en nuestra historia? —preguntó el papá a los hijos.

-Sí, cuando la mamá oro para que Jesús cuidara su Biblia —respondió rápidamente Mateo.

-Muy bien, así es —afirmó el papá y continuó con la historia—. Pues entonces se le ocurrió que podía esconder la Biblia en la masa que tenía lista para hornear. Así que tomó una parte de la masa, la extendió bien, agarró la Biblia con mucho cuidado, la colocó en el centro de la masa y la empezó a cubrir con ella, y así formó una enorme empanada. En ese momento se escucharon unos golpes fuertes en la puerta. ¡Eran los soldados! Con gritos, exigían que les abrieran. Rápidamente, los soldados entraron a la casa y empezaron a buscar la Biblia por todas partes. La mamá seguía en la cocina. El horno ya estaba caliente, así que empezó a colocar charolas de pan dentro de él y a hornearlo. Los soldados buscaron y buscaron por toda la casa, pero la Biblia no apareció y se tuvieron que ir con las manos vacías, pensando que probablemente les habían dado mal la información. Cuando la mamá sacó las charolas del pan, rápidamente abrió la que tenía la Biblia y estaba intacta, solamente un poco caliente. ¡Dios había protegido la Biblia!

-¡Qué bueno que Dios cuidó la Biblia de esa familia! -comentó Susana.

--Sí, Dios sabía cuánto la necesitaban. Después de eso la madre llamó a toda la familia para contarles lo que había sucedido y darle gracias a Dios porque había conservado su preciosa Biblia.

-Si en aquella época cuidaban y apreciaban la Biblia, nosotros no debemos hacer menos -concluyó el papá—, debemos agradecer a Dios porque podemos leerla cada día con libertad.

Tu oración:_____________________________________________________________________________________________________________________________________

¿Sabías que?

En el Antiguo Testamento podemos leer el primer pacto que Dios hizo con su pueblo.

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Narrado por: Linda Rumrrill
Lecturas Devocionales para Menores 2020
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Por:Noemí Gil Galvez

Roberto Rosado
132 vistas · 3 años hace

LA ARROGANCIA

«Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que esta entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno» (Romanos 12:3).

Los apartamentos de lujo del edificio Richelieu en las playas de Pass Christian (Misisipi, EE. UU.) contaban con la animación propia del veraneante de la gran ciudad. Se divertían con espíritu despreocupado y abundancia de bebidas alcohólicas. La policía recibió la alarma de que el huracán Camille estaba tocando la costa occidental cubana y se aproximaba al Golfo de México para irrumpir de lleno en el estado de Misisipi. El jefe de policía, Jerry Peralta, movilizó su equipo para evacuar todos los edificios playeros. La mayoría de las personas obedecieron la orden, pero un numeroso grupo del edificio Richelieu desafió al agente:

—¡Señor Peralta, estamos en nuestra propiedad y para sacarnos de aquí tendrá que traer una orden de detención!¡Hemos sobrevivido a varios huracanes! ¡Este edificio es sólido como la roca!

Aquella noche el huracán arrasó la costa de Misisipi a una velocidad de más de 280 km/h, desapareciendo varios edificios, entre ellos el Richelieu. Era el 17 de agosto de 1969. El Camille fue el segundo huracán más poderoso del siglo XX, después de otro que tuvo lugar en 1935. Solo en la localidad de Pass Christian murieron 78 personas, la mayoría de ellas pensaban que eran lo suficientemente fuertes para sobrevivir sin necesidad de evacuar.

La ausencia de autoestima conlleva riesgos: pérdida de rendimiento académico y laboral, dificultad en las relaciones, así como vulnerabilidad a la adicción a sustancias psicoactivas, a ser víctima de abusos, ansiedad y depresión, entre otros. Pero el exceso de autoestima es la arrogancia y conduce a situaciones desastrosas como la actitud de aquellos vecinos del edificio Richelieu y, aún más, lleva a la perdición moral. En efecto, actitudes tales como la vanagloria, el engreimiento, la altivez, el orgullo y la soberbia son rasgos diametralmente opuestos al espíritu cristiano de humildad.

El apóstol no recomienda ni la arrogancia ni el desprecio por uno mismo. Nos invita al pensamiento cuerdo (o equilibrado) sobre nosotros mismos. Algunos están tentados a alcanzar el extremo de la altanería, otros, el autodesprecio. Tanto si tiendes a un lado como al otro, piensa en los dones que Dios te ha dado y, al mismo tiempo, practica la humildad mirando al ejemplo supremo de Jesús, quien «no vino para ser servido, sino para servir y para dar su vida en rescate por todos» (Marcos 10:45).

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Narrado Por: Merari Medina
Lecturas Devocionales para Adultos 2020
Un corazón alegre
Por: Julián Melgosa y Laura Fidanza

Roberto Rosado
47 vistas · 3 años hace

CRISTÓBAL COLÓN

El amor que tengan unos por otros será la prueba ante el mundo de que son mis discípulos. Juan 13:35.

Un viento suave mecía las palmeras mientras Colón y sus hombres vadeaban el trecho que los separaba de la playa de San Salvador aquella mañana de octubre de 1492. Después de haber estado dos meses a bordo de un barco, la agradable sensación de pisar nuevamente tierra firme era realmente conmovedora.

-Gracias, Dios mío -oró Colón de rodillas en la arena-, Gracias por cuidar nuestras embarcaciones durante estos dos meses, y por traernos sanos y salvos a esta nueva tierra.

-¿Dónde estamos? -preguntó uno de los hombres al llegar a la playa. -Realmente, no lo sé -contestó Colón-, pero debemos estar en China o Japón.

-Pero, señor, ¡mire esa gente que sale de la selva! -le señaló uno de sus marineros-. El color de su piel y la forma de sus ojos no se parecen a los de los chinos.

-Se asemejan más a la gente de la India -dijo otro de los marineros.

- Probablemente navegamos muy hacia el sur, lo que nos hace pensar que sea China o Japón, y llegamos a alguna isla cercana a la costa de la India; por lo tanto, estas personas son "indios".

Naturalmente, el hecho de creer que estaban en la India no convertía necesariamente en realidad esa circunstancia. Para llegar a la India todavía les faltaba navegar aproximadamente 20.000 kilómetros. El hecho de llamar indios a los nativos no los hacía necesariamente habitantes de la India.

Aunque califiquemos como simple a Colón por pensar así, tú y yo con frecuencia hacemos lo mismo con las personas que nos rodean. Las juzgamos mal. Por el hecho de que una persona va a la iglesia pensamos que es cristiana, cuando bien podría no serlo realmente. El hecho de parecerse o actuar igual que un cristiano no necesariamente convierte a una persona en tal.

Ser un verdadero cristiano significa tener a Cristo como dueño de nuestro corazón. Jesús nunca peleó. Él nunca insultó a los demás.

Nunca se quejó de los demás ni anduvo hablando mal de los demás. Fue bondadoso con lodos. Realmente amaba a la gente y trataba de ayudarlos y hacerlos felices. Y tú, ¿eres un verdadero cristiano o tienes una falsa identidad?

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Narrado por: Daniel Ramos
Lecturas Devocionales para Jóvenes 2020
Persigue tus sueños
Por: Dorothy E. Watts

Roberto Rosado
39 vistas · 3 años hace

EL SOL

«Sale el sol, se oculta el sol, y vuelve pronto a su lugar para volver a salir» (Ecle. 1:5).

Estamos iniciando estos días de enero poniendo énfasis en la necesidad de desarrollar hábitos saludables; hábitos físicos y espirituales que mejoren todos los aspectos de nuestra vida. Pues bien, hoy voy a hablarte del sol, esa lumbrera mayor que con tanto amor creó Dios para el ser humano (ver Gén. 1:16-18; Sal. 136:7-8).

La luz solar, tomada a horas tempranas de la mañana o a última hora de la tarde para evitar el riesgo de quemaduras en la piel, es fundamental para:

El buen ánimo, pues aumenta los niveles de producción de serotonina en el cerebro, y esta sustancia es una de las responsables de que nos sintamos bien. Por eso es sabido que el sol ayuda a combatir la depresión, porque ayuda a la producción de una de las hormonas de la felicidad.
La fortaleza de los huesos. Está demostrado que la luz solar aumenta la producción de vitamina D en nuestro organismo, y esta es indispensable para la absorción del calcio. Así que tomar el sol contribuye a tener huesos fuertes y evitar la osteoporosis.
La prevención de dolencias como el cáncer, la hipertensión y las enfermedades inmunológicas, tal como señalan diversas investigaciones.
¿Qué te impide salir media hora todos los días a pasear un poquito al sol? Sabiendo lo fundamental que es para que estés sana y te mantengas fuerte, creo que desarrollar este hábito debe ser una prioridad en tu agenda. Igual que desarrollar el hábito de exponerse cada día, al menos una hora, a la Luz mayor, la Luz de Dios que proviene de su Palabra.

Dice Elena G. de White: «Sería bueno que cada día dedicásemos una hora de reflexión a la contemplación de la vida de Cristo. Debiéramos tomarla punto por punto, y dejar que la imaginación se posesione de cada escena, especialmente de las finales. Y mientras nos espaciemos así en su gran sacrificio por nosotros, nuestra confianza en él será más constante, se reavivará nuestro amor, y quedaremos más imbuidos de su Espíritu. Si queremos ser salvos al fin, debemos aprender la lección de penitencia y humillación al pie de la cruz» (El Deseado de todas las gentes, cap. 8, p. 66).

«Para ustedes que me honran, mi justicia brillará como la luz del sol, que en sus rayos trae salud» (Mal. 4:2). Amén.

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Narrado por: Sirley Delgadillo
Lecturas Devocionales para Damas 2020
Un día a la vez
Por: Patricia Muñoz Bertozzi

Roberto Rosado
30 vistas · 3 años hace

PERSEVERAR EN LA PALABRA DE DIOS

«Tu palabra es una lámpara a mis pies». Salmo 119:105

-Hoy les contaré el desenlace de la historia de Mary. Ya con el dinero que había ahorrado por seis años, tenía ahora el problema de ir a ese lugar tan lejano. Y además no había nadie que pudiera acompañarla. En un principio, sus padres se opusieron a que ella fuera sola, pero finalmente le dieron permiso. Mary caminó 40 kilómetros descalza, pues no quería que sus zapatos se gastaran-dijo el padre.

-En verdad deseaba una Biblia —comentó Susana—. Cuánto esfuerzo.

-¡Y pensar que a nosotros nos la compraron ustedes tan fácilmente! —exclamó Mateo.

-Cuando Mary llegó a la casa del pastor Charles, este le dijo que no tenía ninguna Biblia para venderle, porque las que tenía ya estaban reservadas para otras personas. ¡Pobre Mary! Se puso a llorar. Al ver el gran interés de aquella jovencita de quince años, le vendió una que tenía reservada para alguien más. Ella se puso muy contenta. ¡Por fin tenía su propia Biblia! Había valido la pena el esfuerzo, el trabajo, el ahorro, el viaje a pie y sin zapatos, por conseguir su propia Biblia y poder leerla cuando quisiera. El pastor Charles quedó tan impresionado que comentó ese incidente con otros compañeros y juntos decidieron fundar una sociedad bíblica para publicar Biblias baratas para que muchas personas pudieran adquirirla. Todo eso se logró gracias a que Dios usó a María Jones para inspirar a otros para que la Biblia pudiera llegar a cada rincón de la tierra.

Qué linda historia - exclamó Susana. -Ustedes también pueden ser un instrumento de Dios para dar a conocer la Biblia a otros —finalizó el padre.

Tu oración:_____________________________________________________________________________________________________________________________________

¿Sabías qué?

La Biblia se escribió en un período de aproximadamente mil quinientos años.

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Narrado por: Linda Rumrrill
Lecturas Devocionales para Menores 2020
Descubre
Por:Noemí Gil Galvez

Roberto Rosado
47 vistas · 3 años hace

PREDESTINADOS A SER SALVOS

«Antes que te formara en el vientre, te conocí, y antes que nacieras, te santifique, te di por profeta a las naciones» (Jeremías 1:5).

Se cuenta la historia de un grupo de jóvenes seminaristas que debatían intensamente el tema de la predestinación. La discusión llegó a tal grado de acaloramiento que se apartaron unos de otros formando dos bandos: uno a favor y otro contra. En medio quedó un joven indeciso que no estaba seguro de dónde ubicarse. Finalmente se decantó por el grupo de la predestinación. Cuando se acercó, los compañeros le preguntaron:

-¿Quién te envía a nuestro grupo?

-Nadie —respondió-. Vengo por mi propia voluntad.

A lo que los partidarios de la predestinación le respondieron:

-¿Por tu propia voluntad? No, no, ¡tienes que unirte al grupo contrario!

Cuando llegó al otro bando, le preguntaron:

-¿Por qué has decidido unirte a nosotros?

-En realidad, me envían los del otro grupo —respondió el joven.

-¿Te han enviado ellos? ¡No! ¡De ninguna manera! No puedes ser de los nuestros ¡a no ser que vengas por tu propia voluntad!

La salvación cuenta con dos pasos: Dios nos escoge, de alguna manera nos «predestina» a ser salvos y, después, nosotros escogemos la oferta que Dios nos hace. Los dos pasos son necesarios. El primero está garantizado. El segundo, depende de cada persona.

El versículo de hoy puede mirarse desde la perspectiva de la «predestinación». El Señor escoge a su siervo, el profeta Jeremías, desde que empieza a formarse en el seno materno. La promesa puede extenderse a todos los creyentes, como lo indican las palabras del apóstol Pablo a la iglesia: «Por su amor, nos predestinó para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad» (Efesios 1:5). Hecha esta oferta, este don, lo tenemos que aceptar, tenemos que hacer la elección correcta: «Os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia» (Deuteronomio 30:19).

La salvación eterna está disponible para todo ser humano. Jesús murió, resucitó e intercede para que nuestra salvación esté asegurada. ¡Qué enorme privilegio saber que Dios nos conoce y nos escoge desde antes de nuestro nacimiento y nos destina a ser salvos! Esta razón debería ser suficiente para sentir un sano orgullo, un gozo inefable por lo que Dios ha hecho por nosotros.

Si te tienta el pensamiento de no ser apto para algo, piensa que ya eras apto desde el vientre de tu madre porque Dios te escogió. Tú solo tienes que escogerlo a él.

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Narrado Por: Merari Medina
Lecturas Devocionales para Adultos 2020
Un corazón alegre
Por: Julián Melgosa y Laura Fidanza

Roberto Rosado
62 vistas · 3 años hace

MARCO POLO

Además, les di mis días de descanso como una señal entre ellos y yo. Ezequiel 20:12.

Marco Polo, de 17 años de edad, escuchaba embelesado a su padre Nicolo Polo y a su tío Mateo Polo, hablar de sus aventuras en las lejanas tierras de Catay.

-¿Podría acompañarlos en su próximo viaje? -preguntó Marco.

-No veo por qué no -respondió su padre-. Te has convertido en un joven fuerte e inteligente. Por supuesto que nos puedes acompañar.

En abril de 1271, los tres Polo emprendieron su largo viaje a Catay (hoy China). Partieron en barco de Venecia a Palestina. De allí, tuvieron que caminar o viajar en camello. No existían carreteras, ni había carros ni autobuses en esos días. Los hombres eran bárbaros e incivilizados. Abundaban los asaltantes y delincuentes a lo largo de los caminos, que robaban a los viajeros solitarios.

-Esto nos protegerá en nuestro viaje -dijo Nicolo sacando una medalla de oro redonda con grabados de unos símbolos raros.

-¿Qué es eso? -preguntó Marco.

-Este es nuestro salvoconducto -le respondió el Sr. Polo-. Kublai Khan nos lo dio. Ordena a todos los súbditos del gran Khan que nos ayuden dondequiera que vayamos. Nuestras vidas dependen de esto.

Con la medalla de oro en mano, los Polo viajaron por muchos países de Oriente sin mayores contratiempos, y regresaron sanos y salvos a su hogar después de 24 años.

El pueblo de Dios tendrá que enfrentar muchos peligros y tiempos difíciles en los últimos días. Habrá tribulación en este mundo como no se ha visto jamás. Los que desprecian a Dios querrán eliminar a los que lo aman y guardan sus Mandamientos.

Durante la tribulación, tendremos una medalla de oro que será nuestro santo y seña, provista por nuestro buen Dios: el cuarto Mandamiento. Cuando se emita el decreto de muerte para todos los que guarden el sábado, entonces los líeles a Jesús, que guardan sus Mandamientos, serán protegidos, del mismo modo en que Nicolo y Marco estuvieron a salvo a lo largo de su viaje. A ellos no les sobrevino ningún mal gracias a su medalla de oro. A nosotros tampoco nos sobrevendrá ningún mal, por causa de la Ley de Dios que está grabada en nuestro corazón.

Mantente fiel a Dios y a su santo sábado. La confianza obediente en Cristo es tu salvoconducto de oro. Es tu señal.

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Narrado por: Daniel Ramos
Lecturas Devocionales para Jóvenes 2020
Persigue tus sueños
Por: Dorothy E. Watts

Roberto Rosado
42 vistas · 3 años hace

EL PROMOTOR DEL DESCANSO

«Jesús les dijo: "Vengan, vamos nosotros solos a descansar un poco en un lugar tranquilo". Porque iba y venía tanta gente, que ellos ni siquiera tenían tiempo para comer» (Mar. 6:31).

Según datos de octubre de 2018 de la American Psychological Association (APA), la tercera parte de la población estadounidense padece estrés, y un 48% afirma que su estrés ha aumentado en los últimos años. Este aumento se debe básicamente a la preocupación por la seguridad personal a causa de la violencia; a la marcha del país debido a ciertas inestabilidades políticas; al miedo que generan las noticias de la televisión y el periódico; y a la preocupación por el dinero (economía personal), el trabajo (estabilidad laboral) y la salud. La APA considera que, en un rango del 0 al 10, el nivel de estrés de los norteamericanos es de 4.9 entre los adultos y de 5.7 en los millenials. El 74% de los adultos encuestados dicen haber experimentado al menos uno de los síntomas del estrés en el último mes; el 45% reconoce despertarse por las noches a causa del estrés.*

De acuerdo con la misma APA, el estrés está afectando a las relaciones personales, a los hábitos de alimentación y de sueño, al rendimiento laboral y a la salud. Como ves, no es una cuestión baladí. La mayoría de nosotras nos vemos inmersas cada día en un correcorre que nos impide disfrutar de experiencias indispensables para el equilibrio mental y físico: leer la Biblia a solas y sin prisa; admirar una puesta de sol meditando en nuestro Creador; disfrutar de una tarde charlando con nuestros hijos de los temas que les interesan; o, sencillamente, estar, sin más, sin pensar y sin tener que hacer nada.

Cierto que los afanes de la vida nos reclaman y es difícil saber cómo gestionarlos sin estresarnos, pero hemos de darle al descanso la importancia que tiene. Jesús, nuestro ejemplo en todas las cosas y nuestro Maestro en el arte de vivir, nos lo dice muy claramente a través de su experiencia con sus discípulos (como ves, incluso la obra de Dios puede generar altos niveles de estrés si no sabemos dosificar nuestras energías): «Vengan, vamos nosotros solos a descansar un poco en un lugar tranquilo» (Mar. 6:31). No olvides descansar, para que no sufras las consecuencias del estrés crónico. Sé cristiana también en esto.

*https://www.apa.org/news/press..../releases/stress/201 [consultado en mayo de 2019].

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Narrado por: Sirley Delgadillo
Lecturas Devocionales para Damas 2020
Un día a la vez
Por: Patricia Muñoz Bertozzi

Roberto Rosado
15 vistas · 3 años hace

MARY JONES

«Todos tus mandatos son justos y verdaderos». Salmo 119:138

Quiero contarles la historia de una jovencita llamada Mary, que anhelaba tener una Biblia -comenzó diciendo el papá de Susana y Mateo. En su tiempo eran muy escasas y en la iglesia donde ella asistía tenían una que el pastor usaba para leer durante el culto. Desde que tenía ocho años, Mary quería tener una propia, pero ¿cómo?

-¿Cuánto costaba una Biblia entonces? -quiso saber Susana.

Mucho dinero -le respondió su padre, por eso casi nadie la tenía.

-Mary no sabía leer porque donde ella vivía no había escuela. Pero un día construyeron una en un lugar cercano y, a la edad de diez años, Mary aprendió a leer. Ahora tenía más razones para anhelar una Biblia. En una ocasión, Mary se dio cuenta de que una vecina suya que tenía mucho dinero tenía una Biblia, y comenzó a visitarla para leerla. Pero como quería tener la suya propia, se puso a hacer pequeños trabajos para sus vecinos. Así, durante casi seis años, estuvo ahorrando todo lo que le pagaban hasta que logró alcanzar la cantidad necesaria para comprarse una Biblia.

-¡¿Qué?! ¡¿Seis años tuvo que ahorrar para comprarse una Biblia?! -exclamó, asombrado, Mateo.

-Así es -confirmó su padre-, pero ahora que tenía el dinero no había nadie que tuviera una Biblia para que se la vendiera. El pastor de su iglesia le comentó que en una ciudad llamada Bala, a una distancia de 40 kilómetros, vivía el pastor Thomas Charles, que vendía Biblias. Continuaremos mañana con la historia de Mary. Agradezcamos hoy a Jesús porque nosotros tenemos nuestra propia Biblia.

Tu oración: Querido Jesús, gracias por lo que hicieron otras personas para que nosotros podamos tener hoy nuestra propia Biblia.

¿Sabías qué?

La Biblia se escribió originalmente en hebreo, arameo y griego.

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Narrado por: Linda Rumrrill
Lecturas Devocionales para Menores 2020
Descubre
Por:Noemí Gil Galvez

Roberto Rosado
81 vistas · 3 años hace

UNA OBRA FORMIDABLE

«Tú formaste mis entrañas; me hiciste en el vientre de mi madre. Te alabare, porque formidables y maravillosas son tus obras; estoy maravillado y mi alma lo sabe muy bien». (Salmo 139:13-14).

La perfección de la maquinaria humana es siempre motivo de asombro. Una mirada detallada a cualquier sistema orgánico nos abrirá la puerta a un microcosmos misterioso e infinito. Pensemos en una simple pregunta con respuesta:

-¿Cómo se llama el jefe de ventas?

-Su nombre es Álvaro.

Las terminales nerviosas del oído interno reciben las vibraciones sonoras y las transforman en impulsos eléctricos. Por medio de los neurotransmisores las señales pasan de neurona a neurona por medio de la intrincada comunicación sináptica. La comunicación ocurre simultáneamente en ambos lados del cerebro hasta alcanzar sendas áreas auditivas. De este modo, la persona «oye» el sonido de las palabras y rápidamente procede a comprenderlo. Para ello, neuronas especializadas transmiten señales dirigidas a la corteza cerebral concretamente al área de Wernicke, que «entiende» el mensaje. A partir de ahí, el cerebro necesita evocar el nombre del jefe de personal.

Nuevas células nerviosas por medios eléctricos y químicos se ponen en funcionamiento para localizar el nombre. No existe una zona específica de almacenamiento de datos, sino que estos están dispersos en diversas ubicaciones. Una vez hallado, el nombre ha de ser emitido usando un código fonético. Las instrucciones fonéticas corresponden al área de Broca, en el lóbulo frontal izquierdo, y de ahí la información se desplaza al área motriz de la corteza, pues solo esta zona cerebral puede dar órdenes a los músculos y órganos de la fonación (cuerdas vocales, laringe, lengua, etc.). Así viene la respuesta: «Su nombre es Álvaro».

Cualquier conducta o función orgánica del ser humano tiene una enorme complejidad. Detrás de ella está la inteligencia infinita de nuestro Creador. El texto de hoy describe una acción personalizada y llena de amor: «Tú formaste mis entrañas». Amigo lector, Dios conoce cada una de las células de tu cuerpo porque él las ha creado y las ha formado. El resultado es el ser único e irrepetible que tú eres: privilegiado y especial, creado para honrar al cielo y servir al prójimo.

Agradece al Señor por las muchas dádivas recibidas. Aunque, como cualquier otra persona, tengas debilidades, las virtudes que él te concede las sobrepasan. Es más, el Creador cuenta con todo lo que necesitas para suplir tus deficiencias: «Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús» (Filipenses 4:19).

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Narrado Por: Merari Medina
Lecturas Devocionales para Adultos 2020
Un corazón alegre
Por: Julián Melgosa y Laura Fidanza




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